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La alegría de jugar.

February 27, 2020

by coberst


Bienestar digital

Esta publicación es la primera de una serie de publicaciones sobre bienestar digital y sobre cómo jugar desarrolla la capacidad de adaptación de los ciudadanos digitales.

Creemos en el valor de los juegos. Igual que dormir, jugar es una necesidad humana básica. Es así como aprendemos a tomar las riendas de nuestra vida, a adaptarnos a nuevos retos y a colaborar con nuestros compañeros. Pero, sobre todo, jugar es divertido y nos hace felices. Un mundo de juegos es un mundo mejor, no solo para los niños, sino para todos.

El pedagogo alemán Friedrich Froebel, uno de los principales precursores del juego a nivel mundial, postuló que los niños aprenden sobre sí mismos y sobre el mundo que los rodea a través de los juegos. Consideraba que los niños aprenden mejor mediante actividades autodirigidas, y desarrolló juguetes destinados a «retar al niño a construir y experimentar y, así, desatar su imaginación, entrenar su capacidad de concentración y, al mismo tiempo, fomentar sus relaciones sociales.»

La filosofía de Froebel y nuestra misión en Roblox son muy similares. Antes de financiar Roblox, nuestro director ejecutivo David Baszucki fundó Knowledge Revolution, una empresa que proporcionaba a alumnos y profesores un laboratorio de física en 2D. David observó que los estudiantes se quedaban en este mundo virtual mucho tiempo después de haber acabado sus clases, diseñando coches, camiones y edificios. O, lo que es lo mismo: ¡se quedaban a jugar!

Esto sirvió de inspiración para Roblox: crear una plataforma que otorgara a cualquier persona la capacidad de imaginar, crear, interactuar, colaborar, aprender, y divertirse.

En la época de Froebel, los niños jugaban en parques infantiles y cajones de arena pero, en el mundo actual, esa misma clase de aprendizaje también se da en línea, en parques virtuales donde niños y adolescentes pueden desarrollar su capacidad de razonar con pensamiento crítico, colaborar y socializar.

Es importante dar a los niños el tiempo y la oportunidad de hacer lo que Froebel consideraba esencial: jugar. Ya sea en un cajón de arena virtual o en un parque infantil al aire libre, los niños que disfruten de tiempo y espacio para jugar adquirirán habilidades cognitivas y desarrollarán inteligencia emocional. Igualmente importante es el hecho de que crecerán sabiendo que jugar es divertido y hace felices a las personas.