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Cómo involucrarse más en la vida digital de los hijos

marzo

10, 2020

by coberst


Bienestar digital

Este blog es parte de una serie educativa en curso sobre el bienestar digital y el fomento de la resiliencia en los ciudadanos digitales…

Como padres, queremos proteger a nuestros hijos de todas las cosas que los atemorizan, confunden o entristecen. Pero, al establecer esta expectativa para nosotros mismos, nos estamos preparando (y a nuestros hijos también) para un fracaso inevitable. Llegará el día, en la vida real o virtual, que se toparán con problemas que no saben cómo solucionar.

Como sociedad, hemos aceptado a regañadientes este hecho en el mundo físico. Es por eso que equipamos a nuestros hijos con las lecciones que nuestros padres nos enseñaron: ser cautelosos con los extraños, mirar a ambos lados de la calle, no consumir drogas, no hacer «car surfing» (andar en el exterior de un vehículo en movimiento conducido por otra persona), etc. Fomentamos en ellos el pensamiento crítico, les ayudamos a fortalecer su resiliencia y confianza en sí mismos para que tomen las mejores decisiones al momento de enfrentarse a situaciones difíciles en la vida real.

Pero nuestros hijos están creciendo en ambos mundos y para ellos no existe una límite definido entre el real y el digital. Los niños aprenden, crean, exploran y se conectan con amigos a través del Internet, pero, de esta manera, se exponen a una gran cantidad de contenido negativo. Videos de actos de violencia en la vida real; contenido sexista, racista, homofóbico; pornografía, etc.

¿Qué podemos hacer entonces?

Un informe creado por el South West Grid for Learning, un grupo de asesoramiento de seguridad en línea para gobiernos de todo el mundo, ha concluido que no se puede resolver el problema «negándoles a los niños acceso a contenido virtual, sino que se resuelve ayudándoles a desarrollar inteligencia emocional y resiliencia”.

Así como pasa con esas pláticas tan incómodas sobre el sexo, no muchos padres quieren abordar el tema del mundo digital. El Internet puede ser un lugar demasiado abierto e intimidador, sobretodo para aquellos padres que no han crecido en él.

Pero, si nos esforzamos, como lo hicieron nuestros padres con nosotros (torpemente), vamos a educar a una generación de ciudadanos digitales empoderados. Aquí les damos unos consejos sobre cómo hacerlo:

Involúcrese en la vida digital de sus hijos.

  • Hable con ellos sobre las diferentes plataforma que usan para jugar o pasar el rato con sus amigos en línea. Pregúnteles qué les gusta y por qué les gustan esas plataformas A menudo regañamos a nuestros hijos por pasar tiempo con la tecnología, cuando para ellos es una parte importante de su identidad, así que tenemos que involucrarnos y expresar interés, como lo haríamos en el mundo real.

Es importante que los niños sepan que pueden hablar de cualquier cosa con sus padres.

  • Usted es la fuente principal de consuelo, dirección y sabiduría de sus hijos. Esté presente si necesitan su ayuda, aunque hayan roto las reglas (como crear una cuenta sin su permiso), porque usted puede ayudarles a resolver un problema mejor que sus amigos. Si saben que, en lugar de ser juzgados, serán escuchados con empatía, entenderán que su puerta está siempre abierta en los dos mundos, real y virtual.

Ayude a sus hijos a entender qué es el pensamiento crítico.

Entérese de los lugares virtuales donde sus hijos pasan el tiempo y asegúrese de que sean sitios seguros.

  • Pídales que le muestren las aplicaciones y juegos que usan y familiarícese con la configuración de privacidad de cada una. Configure esas funciones y converse con sus hijos sobre las mejores prácticas al momento de aceptar una solicitud de amistad o cuando decidan visitar una nueva página o descargar una aplicación de terceros.

Aprenda cómo se comunican en línea.

  • Hay empresas que trabajan duramente para crear ambientes seguros y luchan incansablemente contra quienes quieren hacer el mal, pero también hay lugares que tienen muy poca supervisión. Los adolescentes con malas intenciones usan a menudo estos sitios más abiertos, paralelamente con otros más seguros, para circunvalar las restricciones y sobrepasar los límites. Desafortunadamente, ofrecer tanta libertad también conlleva otros problemas, como “banter” (actos de ciberacoso disfrazados de comportamientos divertidos), contenido obsceno, lenguaje grosero y otras bravuconadas. Asegúrese de entender bien dónde pasan el rato sus hijos en línea y cómo entrelazan el tejido social de su vida virtual en diferentes plataformas.

Si llega a pasar lo peor, no se asuste, ¡empodérese!

  • Como no podemos controlar siempre todo el contenido que nuestros hijos ven en Internet, lo mejor es darles las herramientas necesarias para que ellos mismos controlen a quienes se comportan mal. No les niegue el uso de la tecnología, ya que pueden percibir esto como un castigo para ellos, en lugar de para los malos actores. Siéntese con ellos y denúncielos juntos, mostrándoles así solidariedad y cómo se reporta un abuso.

Lo más importante es pasar el tiempo con sus hijos en línea. No querrán obviamente que usted publique en sus muros o que invada sus espacios digitales. Hay maneras de participar positivamente en la vida virtual de sus hijos, y una de ellas es jugar juntos. ¿Qué tal si una noche, en lugar de elegir un juego de mesa, prueban un videojuego juntos? Hay muchos juegos multijugadores, como los de carreras o de rol. Y no se preocupe si usted juega muy mal; sus hijos aprovecharán la ocasión para enseñarle algo de su mundo digital.


Este artículo se publicó originalmente en SuperParent: https://superparent.com/article/682/why-we-need-to-talk-to-our-kids-about-the-bad-stuff-on-the-internet